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Cuentos

Cuento predilecto

La mujer del saco: Un cuento inventado hace 20 años que mis hijos siempre prefirieron antes de dormir.

Éste es uno de los muchos cuentos que hace casi dos décadas inventamos Carmen y yo para nuestros hijos, Leire y Aitor. No fue el cuento más largo, hubo alguno que duró dos años, con semejanzas con “Dos años de vacaciones” de Julio Verne (puede descargarse gratuitamente en “El Aleph”). Tampoco el más imaginativo, como los de ciencia-ficción que pedían cuando fueron algo mayores; ni el de más personajes, pues hubo alguno en el que intervenía casi toda la amplia familia y algunas amistades transportados a la selva africana; ni quizá el de más miedo, como los que aseguraban emoción y sorpresa con un grito garantizado cada minuto. Sigue Leyendo...

Así habló Aznar fusta

Cuando despertamos, Aznar todavía estaba allí (versión apocalíptica del célebre microcuento).

Augusto Monterroso, además del microcuento del dinosaurio, señaló que “El hombre no se conforma con ser el animal más estúpido de la creación, encima se permite el lujo de ser el único ridículo”. Y así lo demuestra –por desgracia- Aznar, como genuino representante de la derecha española más incivilizada.

Sí, quiero… la paz

Una metáfora de la “ceremonia de la confusión” que la política vasca debiera de superar.

Allí estaba todo el pueblo ansiando escuchar las palabras de la novia. El novio ya había dicho, SÍ, y su familia, amigos y vecinos seguían expectantes la decisión de la prometida, que había tomado la palabra antes de aceptar con un rotundo y definitivo SÍ. Hasta los parientes de la novia estaban hartos; todos creían que había llegado el momento de asentir. Los niños esperaban el SÍ para salir a la calle a jugar libremente, los ancianos para descansar al sol de la tarde y todos para ir a celebrarlo con una comida digna de la ocasión. Sigue Leyendo...

Cuento de Terror

No sabía qué hacer. El semáforo señalaba parpadeante la luz roja y los coches bajo la lluvia bramaban. ¿Cruzar? En este desesperada duda se me cayó el pañuelo a la acera. Me agaché a recogerlo. Rocé con mi cabeza el bolso de una señora. La señora me miró creyendo que trataba de robarle el bolso. ¡Un grito en el semáforo! Un bolso en mi cabeza, las gafas rodando. ¿Cruzar? La intensidad del momento me hizo dudar. Me levanté y miré a la señora dándole un empujón…¡Cayó sobre el asfalto! ¿Cayó sobre el pañuelo? ¡Todo el horror de una tarde de lluvia ensordecida por las bocinas de los coches! ¡Asesino! ¡Asesino! Un inmenso colapso mental se apoderó de mí. Retrocedí hasta el Cajero Automático y saqué unos euros…euros…euros… Sigue Leyendo...

Historia de la Belleza

Se lo dijeron y adquirió el compromiso de alcanzar todas las reglas, todas las premisas. Significaba ser diferente, alcanzar la distancia entre los obejetos y ese algo señalado y diferente. Sobre sus manos, el libro lo describía todo. ¿Por qué no alcanzar la plenitud en la Belleza?. Regresó, una vez más, a la soledad de su espejo decorado, y mirándose descubrió que todo estaba allí reflejado, que sus rasgos se correspondian con los descritos, que su palidez incluía una cierta semejanza con lo inexistente.
Y fue así como encontró su sueño. Se adueñó de la posibilidad y alcanzó el todo, la plenitud. Sigue Leyendo...

La Calle De Los Siete Agujeros

Juanita la Larga salió a pasear, a eso de la medianoche, por la calle toledana De los Siete Agujeros. A la vuelta de la primera esquina tropezó con el Primero de ellos y !zas!… !Le salió al encuentro un enorme, enorme lagarto muy verde y muy feo que se la quiso comer toda entera!. ¿Qué es lo que hizo entonces Juanita?. !Catapum!… !Le soltó un bolsazo que le arrancó todos los dientes de arriba y la mitad de los de abajo!.

Cuento cruento

Historia de un hombre tan invisible que nadie se percató de que existía.

Era un soñador utópico, que conocía amargamente el eterno ahora de la soledad. De esa soledad llena de distancias. La rutina de su vida le llevaba al exilio de la incomunicación. Incluso viajaba en el metro para apretar su soledad con otros cientos de soledades. Bien sabía que la soledad almuerza con la tristeza, come con el abatimiento y cena con la desesperación.

Jungonadas Freudulentas II: Freudulentas

Refiriéndonos al maestro de Jung, el ateo y malhablado Sigmund Freud, hay que decirle unas cuantas cosillas para que no se vaya de rositas y no tontee tanto con los picos pardos, ya que este filosicópata, aparte de sosaina. aburrido y soporífero, levanta tal dolor de cabeza que hablar de él en momentos románticos a una chavala supone rompimiento total de toda aspiración a salir con ella.

Esperando un esperanto

El Esperanto es una lengua universal que no se habla en ningún sitio: Ésa es su mejor cualidad.

El Esperanto es un idioma inventado cuyo propósito es servir de lenguaje de comunicación entre personas que hablan diferentes lenguas maternas. Fue desarrollado entre 1877 y 1885 por el médico judío Lázaro Luis Zamenhof, nacido en Bialistok, una zona donde Polonia y Lituania era un solo país bajo el dominio de Rusia.

Cuatro amigos

Ésta es una vieja historia con cuatro personajes llamados TOD, CUA, ALG y NAD. Viven entre nosotros y se comportan como usted, amigo lector, o como yo mismo. Es fácil describirlos: TOD es bueno y agradecido cuando se le trata bien, pero TOD también comete errores y hay que saber perdonárselos. CUA es muy variable, incluso es un insulto que te acusen de ser un CUA. Por el contrario ser ALG es un honor, pero ALG puede ser excelente o pésimo, por lo que conviene vigilarlo. NAD es perfecto y además NAD es más que NAD.

ahora mismo

… En la parte antigua de Cáceres, habiendo cruzado ya el hermoso Arco de la Estrella se extiende una calleja estrechada por altos muros pedregosos. Allí mismo y en este mismo instante acaba de entrar un joven que viene de la plaza mayor. La cuesta se hace cuesta, la noche noche y la lluvia lluvia de otoño. Empieza el momento.

JERUSALÉN

Y Dios gritó !Paz!.

NOTA DEL AUTOR

Amigos de Vorem. Dicen que el cuento más breve que existe en la literatura universal (recogido en el Libro Guinnes de los Records) es del uruguayo Mario Benedetti y dice algo así:»Y cuando el dinosaurio se despertó todo había acabado» (Cuento un total de 9 palabras y es un cuento porque tiene contexto geográfico e histórico, tiene un personaje principal, tiene un argumento con historia, una reflexión, un desarrrollo de una idea, un desenlce, etc.

Porque cada río…

Porque cada río se adapta a su cauce y gira sobre la corriente provocando remolinos. El río siempre había sido su sueño: ser como un río. En estos instantes…¡aquí y ahora!…ya era río. En esas pausas, en los detenimientos, en la ceptación de las hojas y los mosquitos…se sabía poseedor de un conocimiento nacido de la Tierra.
el roce con las rocas, las tierras de colores, los bosques ocultadores y la luz…formaban parte del extenso decorado de su coreografía geográfica.
Quiso ser río; ni muy grande, ni muy pequeño…ni arroyuelo ni inmenso poder frenado por las presas: sólo un río. Sigue Leyendo...

Noches I

¡Esto es una fiesta! Todos nos juntamos y nos mirábamos. Ibamos a pasar unos dias y unas noches e fiesta. En mi casa no sabían nada. Tampoco les importaba mucho. Volvería y ya está. Punto. Es lo que los jóvenenes hacemos. Juanma se puso mal. Empezó a quedarse pálido y todos nos preocupamos. ¿Te vas a quedar sin fiesta tío? Luego se le pasó con un canuto que le pasó Oscar. ¡Venga, la marchita!

Tantas cosas, tantas veces…

Nació para llegar a una sola noche. Tenía nombre, y había cumplido años y amaba y desamaba, al igual que el resto de los humanos. Su vida figuraba en los documentos oficiales y en los largos listados de quienes esperan dar un paso hacia un futuro más adelante.
Habitaba en ese anonimato que, juto se rompía en sus amigos del barrio, en las llamadas por el móvil. Quizá siempre estuvo dispuesto a esperar para recibir un autógrafo, cromprar cedés de sus cantantes favoritos y sonreir hablando de esas cosas de chicos.

Vive como creas que es mejor [Charles Chaplin]

Había una vez un matrimonio con un hijo de doce años y un burro.
Decidieron viajar, trabajar y conocer el mundo. Así, se fueron los tres
con su burro. Al pasar por el primer pueblo, la gente comentaba:

Mirá ese chico mal educado… él arriba del burro y los pobres padres,
ya grandes, llevándolo de las riendas. Entonces, la mujer le dijo a su

Hoguera de vanidades

Se supo un dios pequeño, minúsculo, incapaz de diferenciar la ética de la estética. Un hombecito gris, la fragilidad del gran escarabajo de Kafka. Jamás alcanzó gloria alguna, porque estaba condenado a ser, simplemente, un hablante, la gloria de lo que jamás soñó alcanzar.

El inexistente día de hoy

Hoy es siempre…todavía. Esta frase la dijo D.Antonio Machado. Le conocí teniendo yo dieciocho años. El tiempo le preocupaba, como a un japonés su ciruelo sagrado. D.Antonio comprendió muy pronto que todo es relativo. Jamás se aferró a la desesperada necesidad de vivir muchos tiempos, sino que supo asentarse en medio de la gran llanura,

Cuerpo Literario

Llamaron al Cuerpo Literario. Cuando llegó, todos le rodearon tratando de encontrar un término preciso. La duda se había extendido por todo el reino y sólo él tenía la respuesta exacta. Su importancia era vital, pues nada era posible sin su opinión precisa. Como cuerpo nunca enfermaba. Le había sido concedido el don de la eterna salud.
Alguien sugirió que quizá estaba adelgazando. Pero los más doctos entendieron que se debía a la eliminación eventual de palabras del todo innecesarias.

La ciudad inventada

Existió, y nadie lo sabe. La Ciudad de los Pájaros Pintados. Cuajada de estancias con fuentes. Sobre un alto dibujaba su perfil de ave en vuelo. El Sol, adorándola como esposa vírgen, la cubría desde el Este al despuntar el día. En su soledad ahondaba en sus veredas, caminos y vericuetos. El viento la cuidaba mientras dormía.

La última Selva

Humo tras las altas palmeras. Humedad que se agolpa con el calor trepidante del humano. Corta y rinde culto al dinero atrapando el alma de los árboles. La última Selva tiene nombre de Humanidad, de ceniza agostada, de caluroso encuentro con lo que antes fue. Me lo dijeron y no lo supe contar; existió, no sé dónde.

La extrema delgadez

Comió casi sin darse cuenta. En la obscenidad de su diminuta boca la manzana suponía la deglución del universo. Ella se suponía esbelta y ágil y dúctil y malvada. Decidió que comer era insano, casi una provocación a la pureza intestinal. Asumió ser extremadamente delgada, imperceptible al mundo, inadvertida para sus sábanas. Ella

Borges rompió el espejo

Los cristales esparcidos reflejaban sus zapatos limpios, lustrosos. Al fondo una voz reclamaba su derecho a mirarse en el espejo, pero su presencia, enfatizándolo todo, lo impedía. Borges, aclamado por su oscuridad, había roto el único espejo de la casa con un martillo de partir nueces. La oscuridad era total. Los zapatos brillaban en el suelo. La voz clamaba en el pasillo, mientás él…no dejaba de preguntarse si Alef era la primera letra del alfabeto de su sopa.

Noticias improbables de 2004

Noticias improbables de 2004

¿Llegaremos a leer alguna de estas noticias este año?

La belicosidad agresiva se extingue con el retiro del último boxeador.
Un tertuliano declina opinar de un tema aduciendo que no sabe nada al respecto.
Las huellas dactilares se toman sólo para no confundir a los bebés en las clínicas.

BARBA AZUL

Érase una vez un hombre que tenía hermosas casas en la ciudad y en el campo, vajilla de oro y plata, muebles forrados en finísimo brocado y carrozas todas doradas. Pero desgraciadamente, este hombre tenía la barba azul; esto le daba un aspecto tan feo y terrible que todas las mujeres y las jóvenes le arrancaban.

Una vecina suya, dama distinguida, tenía dos hijas hermosísimas. Él le pidió la mano de una de ellas, dejando a su elección cuál querría darle. Ninguna de las dos quería y se lo pasaban una a la otra, pues no podían resignarse a tener un marido con la barba azul. Pero lo que más les disgustaba era que ya se había casado varias veces y nadie sabia qué había pasado con esas mujeres. Sigue Leyendo...

La Princesa y el Enano

La Princesa y el Enano

Había una vez una princesa que vivía en un palacio muy grande. El día en que cumplía trece años hubo una gran fiesta, con trapecistas, magos, payasos….. Pero la princesa se aburría. Entonces, apareció un enano, un enano muy feo que daba brincos y hacía piruetas en el aire. El enano fue todo un acontecimiento.

Bravo, Bravo, decía la princesa aplaudiendo y sin dejar de reír, y el enano,contagiado de su alegría, saltaba y saltaba, hasta que cayó al suelo rendido. «Sigue saltando, por favor» dijo la princesa. Pero el enano ya no podía más. La princesa se puso triste y se retiró a sus aposentos….. Sigue Leyendo...

Antes del ocaso II

-0Si te quedaras, seríamos felices.
– No lo dudo. La felicidad es un producto publicitario0tan de esta época que n creo e~contrar otra razón mejor para vivir. Y eso me da miedo.
– ¿Temes la felicidad?
– ¡Cláro! ¿Acaso tú no?
– Pues, no sé.
– ¡Ves! Incluso ignorar la felicidad es más sabio que desearla. El hombre y la mujer comúnes, ni siquiera lo piensan. El deseo de felicidad es un derivado moderno, un placebo para las «masas educadas». Los simplones son más sabios en este respecto.