Me llegaste de la mano de un amigo,
como las buenas cosas de la vida…
Sabiendo que como contigo
siempre podía contar con él…
(”hagamos un trato”)
Poco a poco entre tus letras,
tus reflexiones, tus versos,
te adentraste en mis pensamientos…
Y esos “estados de ánimo…”
cambiaban gracias a ti,
con mirarte, aprendiendo como era
usando “tu táctica y estrategia”,
Amapola de mi vera…
Sentao’ estoy a tu la’ito
fijando mis ojos en ti…
y con el mirar me embeleso,
tu color me enciende, te admiro,
los recuerdos se disparan…
Rojo fuego de tus pétalos,
traen besos carnosos de ella,
enredados en esta verde hierba,
revolcándonos por pura pasión,
su cuerpo y el mío uno son…
Enseguida vuelvo….
-¿Adonde vas con esa sonrisa de oreja a oreja?
-A rejuvenecer la vida, que se me hace vieja.
-¿Y eso que ahí llevas?
-¿Esto?…mi maleta.
-¿Tan largo ha de ser tu viaje?….la llevas muy llena.
-Que va…con dos semanitas me arregla.
-!!Pues, hala!!…que lo disfrutes.
-Hasta pronto y espérame a mi vuelta.
¿Amor?
¿Qué me pasa?, ¿Qué es lo que siento?, ¿Qué es lo que ya dejé de sentir?, ¿Por qué ahora?, ¿Por qué con el?…
Estoy confundida, quisiera que las cosas fueran más claras, o quizás ya lo están pero no quiero verlo, creo que es eso…
Por momentos no te recuerdo, por otros ocupás mi mente, cada uno de mis pensamientos, acciones; suelo preguntarme que estarás haciendo, si pensarás en mi tanto como yo en ti… me pregunto constantemente qué es lo que sentís por mí, si es que algo te pasa… capaz me consideras una vieja conocida con la que viviste cosas más intensas, momentos de pasión, momentos de encanto, de disfrute, ¿o sólo yo lo sentí así?
Mientras llega…
Entretenme, enamórame falsamente y hazme sufrir.
Te necesito para vivir un poco más.
Enséñame tus valores y deja que te escriba un capítulo de vida.
Deja que te haga sentir algo aproximado al amor.
Distráeme mientras le dejo en su segundo plano.
Estaré esperando a poder quererle como ya lo hago.
Es algo más intemporal.
Tú tendrías fecha de caducidad.
No tardes…
Espero que me escribas,
algun mensaje entre lineas,
alguna palabra hábil,
que se meta en el alma mía.
Espero que me cambies el día,
con alguna propuesta divertida
con algun silencioso aliento
con algun sublime verso.
Ceni y Cienta (III)
Ceni y Cienta llegaron a una perdida región montañosa de la República de Bululandia que era fronteriza con la Unión de los Países Libres. Como se sentían verdaderamente revolucionarios republicanos se quedaron a vivir en una de las numerosas granjas comunales de la región. Se dedicaban a transportar mercancías entre las aldeas y siempre iban juntos en el camión donde a parte de cantar continuamente también hacían el amor plácidamente y sin prejuicio. El Camión Rojo (como era conocido por todos) era su verdadero hogar y habían adaptado cocina y cama en él.
La Ciencia (pensamiento)
La Ciencia con Conciencia Engrandece.
No te vayas nunca…
No te vayas nunca de esta vida tuya y mía,
de este aire que envuelve nuestros cuerpos,
no te vayas nunca de mi vera, de este aquí,
de estas manos que te ofrezco, de mi piel…
No te vayas nunca de mis sueños y recuerdos,
de estas letras que has dejado para mí,
no te vayas nunca de mis ojos, de mi pelo,
de esta boca, de estos labios, de mi sed…
Tercera y última carta a un extraterrestre
Amigo extraterrestre:
Todavía no he tenido el gusto de conocerte. Hoy, según las estrellas, es el Día D en que todos los Pepes te podemos conocer. El único día de nuestras vidas para conocerte y hacernos amigos tuyos. Ya te he escrito dos cartas y esta es la tercera y última porque además me van a regañar los lectores de TT por no escribir de otras cosas más importantes. Bueno. La primera carta te la envié por correo aéreo normal y es posible que por eso, al ser sábado, no te haya llegado (los sábados los carteros no trabajan). La segunda carta te la envié por correo intergaláctico y pudiera ser que se haya extraviado en medio de tanto follón de galaxias que hay en el Universo (que según los últimos datos de los científicos es a la vez ordenado y caótico).
!Ay, unidad del día!
!Ay, unidad del día,
cuando el amor es un abismo
erizado en las cascadas de la espuma!.
En la brújula de tu rosa de los vientos
girando alrededor de las edades
y bajo la luz de todas tus honduras
reposan los sueños de tus horas.
Carta a un extraterrestre
Amigo extraterrestre:
No sé si con tus poderes mentales puedes leer y entender el idioma de Cervantes y de Lope de Vega. Quizás sí. Quizás en tu planeta las margaritas se llaman también margaritas y son flores del campo o si los melones de Villaconejos son también allí llamados melones y los cultiváis en un pueblo llamado también Villaconejos. Seguramente hayáis escrito obras geniales en español y os sepáis de memoria “La vida es sueño” de Pedro Calderón de la Barca, “La colmena” de Camilo José Cela y “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez…
Ceni y Cienta (III)
Ceni y Cienta llegaron a una perdida región montañosa de la República de Bululandia que era fronteriza con la Unión de los Países Libres. Como se sentían verdaderamente revolucionarios republicanos se quedaron a viir en una de las numerosas granjas comunales de la región. Se dedicaban a transportar mercancías entre las aldeas y siempre iban juntos en el camión donde a partede cantar continuamente también hacían el amor plácidamente y sin prejuicio. El Camión Rojo (como era coocido por todos) era su verdadero hogar y habían adaptado cocina y cama en él.
Ilusión (pensamiento)
Es la ilusión siempre un eco de la distancia…
Tras la puerta
Tras una puerta cerrada
escucho su llanto,
está llorando su perdida.
Por qué le duele tanto?
quizás fueron felices…
o tal vez no.
Qué decían su ojos entonces?
el día en que le perdió,
aquél día yo sólo la miraba a ella,
veía tan claras sus cicatrices,
tan roto su corazón…
“Alguém especial”
Te bebo cada día
desde que supe de tu existencia,
de tu sabor amargo y dulce a la vez…
Pero no te bebo
en cualquier sitio,
te bebo en mi
taza de café;
Te bebo
en una taza de
“Alguém especial”
amor ciego
Porque me has mirado con esa oscuridad
que tan celosa esconde tu mirada,
porque me has dado un beso
y yo aun te estoy besando,
porque me has entregado tu cuerpo
y yo te he entregado mi alma,
porque aun sigue ardiendo en mi el fuego
que aquella noche nos quemaba
porque este amor es un ciego
que nunca pierde la esperanza
de que un día su oscuro cielo
de azul celeste se pintara.
cariño, te quiero
Deja que mis manos
se asemejen a tu figura…
Deja que mis ojos
se acomoden a los tuyos…
Yo, te doy la vida,
pero tu me resucitas
y me elevas a lo más alto
con una de tus canciones favoritas:
…”cariño, te quiero”…
Sentado en el tumulto de la noche
Sentado en el tumulto de la noche se me arriman los perros vagabundos para pedirme un poco de compañía con silencio de meditación contemporánea. Sentado en el tumulto de la noche el cúmulo de estrellas caen desde lo alto hasta la acequia donde se anegan las ilusines perdidas. Orlas de fuego son los ojos de los perros vagabundos mientras el tiempo se deshilacha en jirones de soledad. Sentado en el tumulto de la noche soy el más pequeño de los seres que se encuentran perdidos en el tropel de las canciones del olvido. Me levanto. Lentamente los perros vagabundos se vienen conmigo hacia el lugar llamado Nada…
Torrejón
Al timón de la poesía
cantaba Pepa roncamente
e iba llegando a la mente
el olor a malvasía.
Marinero en la bahía
cual Rafael llanamente
mientras oía a la gente
elevar su sinfonía.
Ceni y Cienta (II)
Cuando la Marquesa de Miraflores se encontró en el buzón de correos con las 4 invitaciones a la Gran Fiesta de aquella noche (que duraría hasta el amanecer del día siguiente) protagonizada por el Príncipe Azul se llenó, por un lado, de gran entusiasmo. Sus hijas Flora y Florinda tendrían la oportunidad de sus vidas… pero, al mismo tiempo, montó en cólera e ira cuando descubrió la invitación a Cienta. !Cómo todo un Príncipe Azul invitaba a una señorita de la clase media a una fiesta especial para la Clase de los Nobles. Y comprendió enseguida… !Cienta era un peligro para sus intereses y de alguna manera el Príncipe Azul la había descubierto!.
Dejemos que se pierdan
Del roce de unas manos
que a ciegas se encuentran
del calor de unos labios
que embriagados se besan
y al compás de su aliento
nacieron en la mañana,
tán frágiles, tán débiles…
que apenas sucedieron,
son deseos que -porque callas-
yo no entiendo.
Un beso, una caricia…
Se acabó mi canto
Hoy quiero andar ligero
hoy quiero que mis pasos
me enseñen el sendero,
me lleven a tu lado.
Olvidar los temores,
calmar… este mi llanto
no quiero que mis lágrimas
alimenten ya mi espanto.
Ceni y Cienta (I)
Hace años, en el centro de un continente multinacional, había dos países colindantes entre sí. Uno era el Reino de Jululandia y el otro la República de Bululandia. En el Reino de Jululandia gobernaba el Monarca Barbazul. La República de Bululandia estaba gobernada por el presidente del único partido legalizado, el señor Granadov. A pesar de ser regímenes tan dispares, los intereses (económicos sobre todo) hacía que tuviesen buenas relaciones y, salvo algunas pequeñas escaramuzas de espionaje y otras cosas de poca monta (que se solucionaban diplomáticamente en pocos días) el tránsito entre ambos países era fácil. No eran amigos ni enemigos y se soportaban mutuamente bien. El resto del continente era un complejo de muchas Repúblicas Democráticas de pluralidad de partidos y habían acabado con las fronteras entre ellos creando una Unión Democrática de Países Libres.
Al otro lado.
Suena por teléfono tu sonrisa triste
de estar lejana en mi guitarra
cuando los astros celestes se encienden
atrapando a los hombres en sus sombras.
Suena por teléfono tu voz ahogada
por el eco de los vientos de las costas
que están al otro lado del mar…
y yo medito en mis silencios
pensando en barcos navegantes
que cruzan tus pensamientos marineros
para darte una esperanza de gorrión.
Cuando dejamos de ser niños…
Los hermanos Marx fueron cinco: Leonard (Chico), Adolph (Harpo), Julius (Groucho), Milton (Gummo) y Herbert (Zappo). Pues bien: Harpo era el que hacía de mudo. El más “niño” de los cinco hermanos Marx. Tan niño que uno de sus hijos adoptivos dijo de él: “mi padre nunca tuvo una segunda infancia, porque jamás abandonó la primera”. Harpo Marx (de nombre real Adolph) siempre saludaba con la pierna, de una manera tan humorística que llegó a convertirla en una costumbre social. Se cuenta incluso que el rey Eduardo VIII de Inglaterra le ofreció una vez su pierna como saludo. Harpo Marx murió en 1964 y en su entierro fue la única vez que se vio llorar en público a su hermano Groucho.
Un pétalo
Un pétalo;
¿qué te cuenta del resto de la flor?
Dolor (pensamiento)
Es el dolor es que nos hace cuajar como personas capaces de superarlo todo.
7 Crónicas (literarias) de un “hincha” del Athletic: Séptima
!Fuímos Campeones!.
No me he vuelto loco, no… cuando digo que los del Athletic fuímos campeones de esta Copa del Rey de España del año 2009. No es que la ganásemos pero la tuvimos ganada durante 24 minutos exactamente. Pero la Realidad se impuso esta vez al Sueño. Era Imposible…
Esta crónica tiene una fase previa: las horas anteriores al encuentro entre los dos rivales. Estaba yo en casa relajando los nervios a través de una lectura de poesía alemana traducida al español… cuando de repente tropecé con un poema de carácter “espiritualista” del gran romántico Frederick Schiller.
Mínimo
La leche se derrama brevemente por la comisura de sus labios. Después mira por la ventana. Abajo solo hay calle, coches y cuerpos, mientras suena la melodía fragmentaría de una locutora de noticias. Ha muerto el último colibrí.
El humo del cigarrillo penetra por sus fosas nasales y por su boca. Aspira y espira. Enciende la televisión. Una jovencita maquillada llora dolorosamente la perdida definitiva de su novio. Se ha ido con otra. Sus hombros son tocados por unas manos amigas. Cambia de canal.
El sabor a fresa del helado acapara toda la superficie de su lengua. Se relame mientras en pantalla un cuerpo apuesto de rostro con mentón ancho conduce un todoterreno por carreteras boscosas. Venden libertad por 24000 euros. Cambia de canal.