Nuestro cuerpo es un espacio propio y con él somos una parte del espacio que nos rodea. Decía el filósofo Bollnow en uno de sus escritos que “siempre estamos en una “aquí” en relación con un “ahí” y un “allá” dentro del espacio”. Y yo pienso que la ocupación corporal de ese espacio nuestro, de ese “aquí estoy”, trae consigo unos aspectos que vale la pena analizarlos.
En primer lugar, todo ente humano debe tener conciencia de su “aquí” si está sano de salud mental; debe saber, en ese caso, cómo ocupa ese espacio y para qué está en él. En segundo lugar, la esencia de mi “yo” sólo es justificable en el espacio que conozco y a través de mi cuerpo (que es el que está introducido en este mundo). Nuestro “yo” no tiene sentido si no es por el cuerpo que es el que ocupa un lugar en el espacio. Sigue Leyendo...
Se ha ido la luz eléctrica en este pequeño pueblo colombiano de Salenco (en la bellísima ruta cafetera del Valle del Cocora) y estoy escribiendo estas notas de mi diario junto a una vela encendida. Me imagino, traspasando siglos hacia atrás, a los escriotres del siglo XVII fabricando poemas, relatos o novelas a la luz de los candiles en la Vieja Castilla. Hombres enjutos empuñando plumas de aves que mojan en los tinteros mientras van rasgando sobre el papiro los ecos del diapasón de sus pensamientos.
Leemos en los libros de historia cómo debía ser, más o menos, aquella vida en que, no habiendo luz eléctrica, los hombres y las mujeres se recluían al anochecer en sus viviendas, reuniéndose todos ellos alrededor de un candil, un quinqué, una vela o algún otro invento para dar luz de cera y aceite. Así se comunicaban entre las enormes sombras de la noche. Sigue Leyendo...
mientras tanto,
dite en su escondite…
maneja las cadena,
tal juego que da vida…
abismo…mentiras…
mientras tanto,
dite en su “cielo”,
escupe sacerdotes,
infierno reluciente,
miseria…mentiras…
Cuando, bajo el sol ardiente, contemplaba a los buitres volar haciendo círculos en busca de algún animal muerto y a los pavos reales exhibir pomposos sus plumas, mientras olía el aroma de las flores que tanto atraía a las abejas; sintiendo que la vida en la llanura me rodeaba por completo, entonces desde aquella piedra, imaginé un gran misterio: a mí, observando en silencio. Y comprendí algo que ya sabía, que yo no estaba viendo a esos seres, como esos seres a mí me veían.
Ayer conocí a Hans Niggz, me lo habían nombrado, no recuerdo cuando, ni donde.
Era como un artefacto en desuso, de estrecho cutis blanco, ojos palideciendo en ceguera celeste, nariz rustica estilo alemán. Tenía treinta y tantos aunque aparentaba unos sesenta años. Sus manos esqueléticas dispersaban dedos tiesos. Vestía con las formalidades del caso; pero zapatos lustrosos de infortunio.
Había nacido en el norte prusiano, pero este le era desconocido.
Ayer lo conocí, si es que se puede conocer a alguien en quince minutos, lo conocí. Habló de Spencer y supervivencia, sonreía emocionado al hablar de aquello. Creí (por momentos) haber vivido dicha situación con anterioridad, en otra dimensión, en las vísperas de la imaginación platónica, ¿Quién sabe? Sigue Leyendo...
Temo volverme bestia,
Al abismal camino,
Me va induciendo al paso,
¡Alguien sacude el mundo!
Temo volverme bestia,
A el granizo frío,
La perdición, espectros,
Ritos dictatoriales.
Temo volverme bestia,
Al manantial sagrado,
A las cruces de hierro,
Almas que resplandecen,
Golem,
Golem de Beirut.
Aqui…aqui;Alla…alla.
Hombres de fusil.
Golem,
Golem de Beirut.
Aqui…aqui;Alla…alla.
Almas de dolor.
Golem,
Golem de Beirut.
Aqui…aqui;Alla…alla.
Trampas de poder.
Tú eres ese sentido que sabe a conciencia,
la llave espiritual de todas mis pasiones,
el eje fundamental de toda mi existencia,
todo aquello que es esperanza para mi inquietud,
la que me aleja de toda nostalgia
y me impregna sus huellas de mujer.
Tú eres aquello que se alcanza con el alma
cuando el cuerpo crepita de ansiedades
junto al fuego sagrado de todos los tiempos
en las noches acrisoladas por los desvelos
y la luz diáfana de las alboradas
anegando los sentidos de mis locuras
e inundando todas mis creencias
de sueños crepusculares y enternecidos.Sigue Leyendo...
Por el sendero humilde
donde las margaritas
y las mariposas
son pequeñitas…
voy con mi Toby
soñando rosas.
Son todas mis cosas
una mochila
mil flores rojas
y la voz tranquila.
Hay en este ancho mundo algunos misterios cuya interpretación todavía se nos escapa. Existe una evidencia suficiente de que los aborígenes australianos recorrieron la tierra hace de 50.000 a 130.000 años. Se ha comprobado que las lenguas indígenas de los varios grupos aborígenes no están relacionadas con ninguna otra lengua de fuera del continente. Esto indicado que pueden haber transmitido el conocimiento desde el pasado distante intocado e inalterado por influencias externas.
Si se excluye lo que los colonizadores británicos les enseñaron a los aborígenes sobre la historia, la vida y la realidad y lo que ellos creían antes de adaptarse a la cultura, los ideales y las creencias modernas, podemos aprender algunas cosas sobre nuestros misteriosos orígenes. De acuerdo con sus propios relatos, han ido pasando su conocimiento durante decenios de años por medio de tradiciones orales y ceremonias. Sigue Leyendo...
la realidad agarra al niño y lo golpea con todas las rabias existentes,
el niño llora desesperado, a cada golpe de puño rasguña y se aferra al brazo que lo embiste, da largos y agudos gritos de desesperacion pero la realidad no muestra señales de compasion, continua su empresa,
hunde los nudillos duros y secos en el cuerpecito
fragil, el pequeño vomita, con el rostro y cuerpo amoratados, deja de gritar, se orina y defeca inconsciente
da los ultimos manotazos y se deja ir,
sin movimiento, sin emitir sonido alguno,
Se tiñe la circunferencia de tus labios de azul opaco, rodea la espesura de un monte lívido y natural que se enciende en el volcán de tu lengua enardecida. La noche cálida temblaba en tus ojos, el frío sin abrigo abrigaba sin verdad. La luna era el resabio de tu oscuro follaje, eterno fuego y triste manantial. El silencio ocupaba un espacio, el cúmulo de ideas enterradas en algún lugar despertaba a aquellos que dormían sin pretexto, solo para sentir que no deberían amar. Las uñas del delirio rasguñaban el llanto, impedían que tu suerte fuera ahora excepcional. Caminaban despacio los pájaros de mañana, solo para sentir que no amaban más. Debajo de las piedras se escondía el secreto, supiste que en un tiempo tu rumbo se eclipsó. Caminaban despacio los pájaros desnudos, impedía tu deseo encontrar la cavidad. Las palabras, instrumentos ilícitos y torpes, tus palabras se acoplaban al sonido mustio de un mudo corazón. El mantel recubría el milagro, la vergüenza escapaba a otra realidad. Estábamos mientras uno era los dos.Sigue Leyendo...
un saludo atodos lso voremicos, de nuevo yo sombras……
nada amigos es oslo para pedirles disculpas frente a mis texto, peus son llenos de horrografias, y solo esta nota es el fin de pedirle disculpa a sus ojos por leer tremendas cosas y que pormeto intentar correjirlos, solo que cuando escribo escribo con tantna pacion que no me interesa la ortograifa, las cosas en mi mente y alman son mas rapidas que mis dedos, en fin prometo correjrme, perdon en espesial a diesel q es uno de mis fieles lectores bye
No me mires así
con esos ojos de belleza total
que el mundo se me nubla
y entro en la muerte letal.
Más allá de su mirada
su flechazo es mortal…
!me levanto de la silla
y escapo de la fatal!.
Cierro nerviosamente el libro “Hombres sin mujeres” de Ernest Hemingway (escrito en 1939) que estoy leyendo tranquilamente y pago todavía más nervioso cuando me toma de la mano y me susurra tenuemente con voz melosa de boricua: “Vuelve más tarde “jeminguay” que te espero!.
Se inscriben los recuerdos
en los violines del horizonte de las dudas
y los cielos del anhelo se emocionan
con la distancia del tiempo y del espacio.
Despacio
la prontitud de lo pronunciado se entona
con las hojas caídas en la bruma
y luego el encanto amado
de la vida se aflora con ensueños.
El Vaticano acepta, a través de su astrónomo el jesuita José Gabriel Funes, que puede haber casi con seguridad vida similar a la humana en otros planetas. Serían nuestros “hermanos extraterrestres” (como los llamaría San Francisco de Asís). Ahora que ya los astrónomos han declarado que existen planetas en el universo con las mismas condiciones que la Tierra ya es fácil apuntarse a la teoría de que existen los extraterrestres. Y el Vaticano confirma que el Papa Juan XXIII tuvo un contacto telepático con un ser que vino en un OVNI.Sigue Leyendo...
sueño lento eterno
de las cosas que deje escondidas
en el tendeddero
de esas cosas que aun no se prueban
en medio de la inspiracion reflejada
de esas luchas que lo callan todo
volar
volar
volar en rissas y canciones
en medio de narices y pulmones
Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies