Todxs a por el arte

Llamo al arte premiado, que inspira el bolsillo y trata de llenarlo comprando a su vez el presente humano.
A su puerta golpeo con puño agresivo, metáfora del grito que nunca fue acallado, reclamando el cambio necesario del consciente colectivo para realizar aquel sueño prohibido que se forjó hace demasiados años.

Acaso, ¿no hay malestar?
Y la poesía será,
¿enfrentamiento o evasión?

Aman; yo amo

Aman el día; yo, la noche.
Aman la luz; yo, la penumbra.
Aman la primavera; yo, el otoño.
Aman lo nuevo; yo, las ruinas.
Aman la alegría; yo, la tristeza.
Aman las flores; yo, las espinas.

Es fácil amar
lo que es fácil amar,
encontrar la belleza
donde es fácil de hallar.

A Los Fogoneros

Arde el fuego junto con los malditos…
Ésta es la hoguera de la clase obrera
Desde la gehenna se escuchan gritos
pidiendo auxilio a la negra pantera.

La negra pantera de los malditos,
en la gehenna de la clase obrera.
Barre el fuego a sus pobres corderitos;
degustamos carne de la pantera…

El arco iris

El arco iris está en el fondo de nuestras ilusiones al divisar la montaña que deberemos subir. Es un arco iris perfecto, sus colores destacan nítidos sobre el verdor de las laderas, sin quedar difuminados por la neblina como los de antaño:

Rojo como nuestra esencia vital
Anaranjado como la alegría que nos debe invadir
Amarillo como la fuerza que nos anima
Verde como la energía que restablece nuestro equilibrio corporal
Azul como la tranquilidad que nos embarga al hacer lo que es justo
Añil como el lenitivo para nuestros males
Violeta como la transmutación y la limpieza. Sigue Leyendo...

Cuando yo era niño…

Cuando yo era niño la azotea de mi casa en Madrid estaba llena de flores y yo imaginaba que era el puente de un barco que viajaba cambiando el color de los días y el calor de las tardes… y enfrente, justo enfrente, estaba la princesa asomada con sus lindos cabellos rubios y mirando fijamente. Y yo me enamoraba del color, del calor y de la princesa.

Cuando yo era niño el gato de la vecina, por las noches, se colaba por la ventana y se eschaba a dormir a los pies de mi cama. Y aquel gato me hacía abrir un árbol genealógico de los animales de la selva de mis soñadas aventuras a los que yo tenía que ahuyentar para ganarme el amor de la princesa. Sigue Leyendo...

Otoño.

LLevo varios días que me levanto con un regalico. Hojas casi secas que el viento las deposita en mi ventana para que me reconcilie con él. Durante años el otoño llegaba a mí como un mazazo, me sentaba tan mal, y yo sin darme cuenta de ello me hundía y me hundía en una extraña melancolía, en una tristeza sin saber por qué. Noviembre me decía que no. Oscuro mes al que no encontraba encanto. El otoño pasado me propuse darle una oportunidad y todo cambió. El viento arremolinaba sus hojas secas entre mis piés y como una chiquilla arrastraba mis piés haciendo montón. Las nubes corrían de un lado a otro acompañándome en mi carrera. Los tonos ocres y marrones comenzaron a gustarme Y así es como pasé el primer otoño de mi vida agusto y en paz. Sigue Leyendo...

Poesia Necesaria

Al Dios de los pobres… Jesús.
Al Dios de Jesús.
A Latinoamerica que busca como el ave herida proteción en los suyos..
sus hijos
A los incansables luchadores por la justicia… a esos, los indispensables
A los inclaudicadores de principios, rebeldías y luchas… los irreductibles.

Intuición

Me gustaría hacer mil preguntas: cómo, cuando, por qué… (y otras muchas de índole diferente). Pero mis labios están sellados, porque tropiezo con el muro de rocas que me cierran el paso.

También podría hacer mil y una recomendaciones, pero las aguas encrespadas me impiden seguir avanzando.

Nadie me ha dicho nada, pero quizá los pensamientos vuelan de forma incontrolable y yo sea un buen aparato receptor. Es sólo una teoría. Quizá es un estado de alerta continuo, en el que me adiestraron y en el que no me cabe mérito alguno.

El renacer.

Se levanta la fría losa,
que acaricia pesadamente,
el silencioso negro del zulo,
de mi lúgubre morada eterna.

Siento el aroma de la noche,
el aire fresco entra taimado,
acariciándome los huesos,
suavizando el inmortal dolor,
de mi descarnada calavera.

Palalbras

Palabras que llegan
a mi mente
en una relacion maternal
de lengua , sonido y fuerza
de la pura irrealidad que sale de mis enmasificada ataravez de mundos que disparan alla a lo lejo0sm en me dio de sal en medio de todo pluma y sal

TRISTE ESPERA DE AMOR

Esperaba que aquella soledad que tenía como compañía no fuera más que una ilusión causada por la angustia de saber que aquella pequeña flor que guardaba con tanto recelo en su corazón, ya no estaba.
Buscó incansablemente poder recuperar su amado tesoro, le preguntó al ocaso si la había visto, dejó recados al viento para que los esparciera por todo el mundo.
Esperó y esperó hasta que un día vio correr al sol, directo hacia su puerta, emocionado con la posibilidad de saber algo; entonces lo dejo entrar…….
Mientras escucha con atención aquellas palabras, siente como sus ojos son apagados por las lágrimas. Enojado grita…. NO¡¡¡¡¡¡¡ ella nunca haría algo así. Sigue Leyendo...

Silente

Mas allá de mi memoria
busco la continuidad de mi ser,
que expira lentamentamente
cada dia.

Como buscando la razón
de ese breve espacio en que vivo.
Nada compensa el ocaso,
ni siquiera tu presencia enternecedora.

Y estaré.

Y estaré en la cima más alta,
en tu mochila,
y estaré entre las nubes ,
formando corazones,
y estaré con las olas
salpicándote.
Pero no me verás,
tus ojos han dejado de mirarme.
Y estaré en el aire que respiras,
y estaré pegada a tu sombra,
y estaré a punto de rozar tus labios.
Pero no me verás.

Besosssssss. Alaia

Mejorana…

Te dedico un soneto, Mejorana,
hierba buena de aroma muy agradable.
Lo hago porque alivias mi mañana,
con sutíl poesía entrañable.

Te dedico éste soneto, hermana,
y haciendo de la palabra un sable
yo decapito la crítica vana
que han hecho, fiel amiga, dulce, amable.

Aquel viejo bar.

Me tome un café, me fumé un cigarrillo y las horas pasaron mezcladas entre el gris de mi respiro y el gris de la ciudad.

Me quedé sola, mirando, pensando tras la ventanilla de aquel viejo bar que te quiero, que me equivoqué…me equivoqué.

Mírame a los ojos y vuelve otra vez que si no muero, que si no jamás volveré a pedir perdón.

Sentir.

Igual que muero en cada día digo que aun vivo en tu presencia.
Que surjo en cada poro, que nazco en cada ser que ni me mira, que ni me ve.
Y ahora andando aun sin hacerlo, camino por la bahía de un sueño que contemplé.
Por eso vida mía, que mas que vida pareces mía, dame una raiz…de la alegría.
Prefiero no querer, no saber, no pedir…prefiero acumular aquello que de las copas caen,que de la lluvia renace y de lo que el viento sopla.

Un desayuno para dos.

Apenas digo nada y tú ya sabes que te amo, apenas una suave caricia para comprender a mi alma.

Te levantas, desnudo, y el sol en tu almohada.
Tez morena, piel dorada.
No hace falta nada,
¡Que se pare hoy el mundo!, que se detenga por entera la ciudad y nadie camine solo.
Somos dos y una sábana de algodón que pareciera de seda fina.
No me importa nada, ni si el mundo se acaba. No me importa caer en el fondo de tus ojos.

El cerebro perezoso

La finalidad de la existencia de las preguntas retóricas es bastante “misteriosa”. Las preguntas sin respuestas pierden su objetivo de resolver las cuestiones planteadas. La pregunta retórica no supone una respuesta y si la encuentra-¡vaya, es un genio!
Existen para obligar a las personas a pensar , que a algunos les hace falta…¿Pero no limita al mismo tiempo el pensamiento? El pensamiento, que debe conducir a la respuesta, inicia desde cuando la pregunta es planteada: el cerebro la recibe (le da una fiesta de bienvenida), la trabaja entendiéndola, trata de sacar la conclusión o el resumen del trabajo realizado dando respuesta a lo planteado. Pero es que en las preguntas retóricas las personas están exentas de ese “informe semanal”, Sigue Leyendo...

Nuestra hija Maia

Nada nos separará;
somos más que dos almas clamando eterna vida,
y ninguno olvidará
la relación parida…
Aquella tarde de abril fue el punto de partida.

Juro que fracasará
quien intente sin piedad alejarme de ti, querida,
más de uno intentará
el ver destruída
nuestra fortaleza con tanto amor construída.

ayer amanaceremos

Saetas que hieren el espacio,
como sí el aire fuera tangible,
Navego sin andar,
anclado en eso que se llama existencia,
errante
bajo el prisma único
de la terquedad por sentirme vivo
Ya más tarde,
tengo la certeza
que es la vida quien vive por mï,
porque desde hace bastante tiempo
yo no vivo en ella,,,

Portal Literario Independiente

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