Este asunto de ser poeta
es complejo
para nada fácil
Un chico sensible atento a todos los detalles
es muy enriquecedor para esto de escribir poemas, cuentos, quizás novelas
pero en el día a día
es desgastante
La gente en las calles va con sus ojos y mentes atentos a sus vidas y problemas
El poeta además de eso va muy atento a su entorno
A ese que pasa gesticulando hablando aireado por teléfono móvil
La voz
Su primera toma de contacto con ella fue el día de su cumpleaños. Al principio estuvo reticente y obtuso, ¿cómo se atrevía a usurpar su espacio sagrado de cuatro ruedas sin él solicitarlo?
A medida que iban pasando los días se acostumbró a su presencia que irradiaba luminosidad, pero sobre todo, lo que más le gustaba de ella era su voz.
La voz de “Esmeralda” tenía matices sobrios e imperturbables, aunque un poco jodelones también.
Como en cualquier relación que se precie no lograron evitar las broncas, a veces varias en el mismo día, sobre todo cuando ella se empeñaba en darle clases de conducción, eso le ponía de muy mal humor, o cuando lo que ella proponía significaba dar un rodeo innecesario para llegar a su destino, entonces hacía acto de presencia el energúmeno que todos llevamos dentro mientras conducimos y le gritaba -¡cállate de una vez, tía pesada! y “Esmeralda” languidecía por un “off” brusco y cortante.
Poco duraba su silencio porque en cuanto llegaba a una encrucijada de caminos la echaba de menos y la perdonaba acariciando de nuevo el “on” y ella le contestaba con cierto retintín…
–Recalculando el recorrido-.
Desvaríos.
Resuenan las palabras en el fondo de la estancia.
La bruma se hace eco de los sentimientos,
abandonados unos,
deseados otros.
Sublime el momento en que
la Luz, se cuela por las rendijas
esparciendo color y calor
a una soledad agónica, atrapada,
en un corazón falto de sensaciones vitales.
El Universo no espera.
La Existencia está pronta a su Fin.
“Desvaríos en una explosión de sentires”
El pozo del Tío Hellín.
Había una vez, en un lugar solariego, un labrador conocido por todos como el Tío Hellín. Era el Tío Hellín un ser silencioso, poco hablador, tétrico y más bien hosco. Su aspecto, de hombre desarreglado y de cara fiera, daba motivos como para tenerle miedo. En su pequeña finca, llamada “La Hinojosa”, crecían los hinojos (Planta herbácea de la familia de las Umbelíferas, con tallos de doce a catorce decímetros, erguidos, ramosos y algo estriados, hojas partidas en muchas lacinias largas y filiformes, flores pequeñas y amarillas, en umbelas terminales, y fruto oblongo, con líneas salientes bien señaladas y que encierra diversas semillas menudas. Toda la planta es aromática, de gusto dulce, y se usa en medicina y como condimento), de cualquier manera por estar completamente descuidado su jardín. Crecían los hinojos en grandes cantidades y había, casi escondido entre ellos, un pozo artesanal profundo.
Poema de palabras
Abro el libro por la novena página, empiezo a leer un poema, voy por la segunda estrofa; me distraigo con el movimiento de la rama de un árbol en el parque. El libro queda abierto y sujeto por estos dedos delgados y grises en épocas de frío, dedos que quieren aprender a tocar la escritura. Dedos rajados por diminutas incisiones a carne viva en días de viento gélido, de ese invierno alias equinoccio, que cuando le toque regresar regresará en su caballo preferido color blanco nieve niebla.
Sigo distraídamente atento a la actividad de la mente, sigo leyendo en silencio a esas hojas del verano en el parque caluroso, alias equinoccio; colillas alias pitillo, algunas, sí, en el suelo; haberlas las hay.
Carne mis sueños
Hiciste carne mis sueños
y me entregaste el placer
que me estaba prohibido.
Hiciste sueños mi carne
y me llevaste donde
no había lugar para el olvido.
Te bastó con sonreírme
para hacerme saber quien soy.
Todo fue por ti.
Último tiempo de los duros 70. Para conseguir alcanzar el título de los campeones aún tengo qe enfrentarme a Caorve. Muchos lo señalaron como “el combate del siglo”. Para mí, a pesar de que estaba en juego el título mundial, sólo fue uno más, solamente uno más, de las docenas y docenas de combates que había tenido que librar quedado imbatido. Las apuestas estaban divididas… pero a mí el mundo de los apostadores y las apostadoras nunca jamás me han interesado y por eso no les hacía ni caso. Solamente entrenaba en silencio. Sólo buscaba el título mundial nada más y Caorve sólo suponía un combate más. Nada más que un combate más o menos difícil pero sin importancia vital definitiva.
Todos los días igual
Llevo un camión de reparto,
y entre reparto y reparto,
en mi vida voy pensando.
En los cincuenta ya estoy,
doce horas trabajando,
para poder hacer frente
a la hipoteca del banco.
SIN TRASCENDENCIA
Tal vez esto sea un caso para sicólogo
pero me doy cuenta que todo esto
carece de sentido
Tu conversa
Mi postura
La gente en la calle
El refugio en la montaña
El hundimiento en el mar
El éxito comercial
El fracaso personal
Los arreglos, los lifting y el bisturí
Grandes cochazos
Inmensas mansiones
La piscina climatizada
Las tejas alineadas una al lado de la otra
Un tejado perfecto y ordenado
Del color del cielo, cuando esta añil.
Este no es mi sitio, y sin embargo aquí estoy, detrás de cada paso, con los dedos atados a falacias y con la sangre podrida.
¿Con que derecho me enveneno y me traiciono? Ser cuerdo es fácil, o eso me hago creer. Y es que prefiero creer mis mentiras que las tuyas.
Capricho el momento de pensarme, es tu antojo por lo platónico y tu ansia de poeta de vivir en caos.
Yo estoy perdida, lo sé. Así que no pretendas que me encuentre por que mientras huya de mi misma este no será mi sitio.
¡Ay… Dios..! Que desde hace días ya ni evito soñarte, que me deleito con la idea de derretirme en tu piel, despacio, disfrutándote en el silencio de mi imaginación.
Mi testimonio sobre encuentro real con ángeles.
Quiero relatarles mi experiencia real con los ángeles. Con toda razón, pero equivocados, algunos pueden considerarme loco, fanático o mentiroso. Asumo plenamente esa posibilidad, y lejos de enojarme, la comprendo. Pero debo decir la verdad, porque torpe como soy, y aunque no la exprese con toda la claridad necesaria, no quiero pasar ni por cobarde y menos aún por egoísta. No me quiero llevar estas experiencias a la tumba, sin haber intentado compartirla con mis iguales.-
El relato que haré es auténtico, aún cuando sea inconexo o incompleto, transcribo lo que considero más destacado.
Trabajo sublime.
Ya pasó el día, llegó la noche, en un breve abrir y cerrar de ojos. El sol pasó sigiloso a pesar de querer ser visto por el ciego de corazón. A penas me vienen recuerdos, pareciera como si con pocas palabras pudiera describirlo, pudiera testificar haberlo vivido m as sabe Dios lo mucho que sentí, lo mucho que agradecí estar aquí, lo mucho que lloré la ausencia de quien se fue y lo mucho que indagué por obtener respuestas.
Y llegada la noche la luna espera, la majestuosa, la sacerdotisa, la hija robada de Atenea que se esconde bajo un manto de estrellas. La oscuridad se hace bella, tan bella como el día, la oscuridad es curiosa, la oscuridad juega con las llamas de las velas, la oscuridad es el recuerdo de la luz que se ilumina cada mañana en nuestros corazones.
Agridulce
Lo agrío de lo agridulce de echar de menos es que duele que te esté faltando algo. Según el caso se puede hacer algo o no para calmarlo, pero por lo general no es agradable ni cuando puedes servirte de una llamada de Skype como placebo.
Lo dulce viene dentro del sentimiento que provoca que eches de menos. Hay algo a lo que estás unido, que te tiene imantado. Y eso, quieras que no, es bonito.
Día tarde y noche
Pienso en ellos constantemente,
sangre de la que quiero solo dicha.
Cada día los veo en mi mente,
están como el cielo a la flor.
El día es como la niñez inocente,
la tarde como la juventud esperanzada
y la noche como los años de experiencia.
Tarde insulsa
Fue una tarde insulsa,
vacía, sin miradas de deseo,
sin alegría, sin piel;
carente de todo lo que dos personas,
ávidas de domingos luminosos necesitan.
Un desganado adiós,
fue la despedida.
Prefiero tu inferno
Prefiero tu inferno
Aun palacio lleno
De príncipes nefastos
Que huelen el amor
Pero no saben
De su tacto
Solo lo escriben
Lo describen
Prefiero tu boca
Tu tabaco
Adecuado
Es en el momento adecuado,
cuando el soñador llega y en silencio besa el alma del mas alla,
se entabla la realidad metafísica, de aquel ser, que amando, sueña amar más .
En ese instante,
donde un sueño despierta y destella calma y amor, solo quisieramos vivir,
en aquel segundo inerte en la larga flajidez que agudiza el alma al amar.
En este momento adecuado,
donde solo paz se logra encontrar,
es adecuado el momento, y el instante no puede ser mejor;
Se que en algun lugar del mundo alguien me espera,
asi halla que vivir 1000 años, tan solo para amar.
.rencor
Tiene frente arrugada,
Aliento a mortandad,
Ojeras pesadas,
Y huesos de carbón.
Piel de ceniza,
Zapatos de tacón,
Labios de cianuro,
Corazón…
¿Un corazón?
¿Desde cuando el rencor
Tiene en su pecho
Un corazón?
¡Por fin..la lluvia!
No he podido reprimir el impulso de transmitir el júbilo que hoy he sentido al ver la llegada de la lluvia. Para muchos la lluvia simboliza tristeza, melancolía, hastío. En mí, su efecto es renovador, de savia fresca que fluye por cada poro de mi piel como un torrente de existencia nueva. El agua es la esencia de la vida.
Me divierte caminar bajo la lluvia. Hoy, en mi caminata casi diaria, he disfrutado viendo a los árboles darle la bienvenida con sus ramas abiertas en un cálido abrazo, los pajarillos se arremolinaban en los charcos de agua fresca recién caída para darse su ducha matinal. He visto al Teide jugar al escondite con las brumas plomizas hasta caer rendido y ser devorado completamente, quizás sea el primer paso de un patrón de confección de su manto blanco y días más tarde, reaparecerá cubierto con su traje de gala.
Muchas Gracias NASIA.
Muchas Gracias NASIA. Sabes que siempre te he estimado como gran compañera, como gran escritora y hasta como gran amiga. Mi libro está ya a la venta desde el mes de abril de este 2012. Confío plenamente en Dios (Jesucristo) en que sea un éxito total; no para ser famoso (no me interesa la fama por la fama) sino para triunfar. Si él éxito y los triunfos acarrean la fama ya no es problema mío pues no la busco ni la persigo. Si es que llega la fama que no sea por mi voluntad sino por la voluntad de Dios (Jesucristo)
Resurgir.
Oigo voces gritando mi nombre y el viento que ni se atreve a soplar, arrastra a mi débil cuerpo en esta andanza sin rumbo. Las ramas sueltas detienen mi paso y capaces ellas me detienen parar observar que yo soy parte de ese roble que sin cortar el flujo de la vida, tímido y natural vence sobre la tierra el peso de años de saber.
Todo se resume a eso, a unas cuantas hojas verdes queriendo sobresalir al rás de la tierra que un día un rallo por empeño decidió derribar.
Así detengo mi vida, en mitad de un campo perdido y bello, en mitad de un silencio cautivador y a la vez chillón que no cesa de llamarme con la insistencia de un volcán en erupción.
El dolor de Venancio (Mini Relato)
Venancio se encasquetó el sombrero de paja, se arrebujó la bufanda alrededor del cuello, se colocó, cuidadosamente, los lentes quevedescos, tomó la escopeta, se la cargó sobre el hombro derecho y, dando una última mirada a su alrededor, salió de la vivienda sigilosamente, como para pasar inadvertido a los ojos de los demás.
Caminó un par de kilómetros por la carretera que guiaba hasta el pueblo vecino y, en el cruce de Las Alondras, giró hacia el páramo. Aquel páramo le traía a su memoria aquellos tiempos en que era, realmente, el joven más feliz de la Tierra. La tierra estaba seca…
Despertar
Aquella oscuridad absoluta me lamió los ojos. Mi campo visual es mínimo y aunque intento poner en práctica toda mi agudeza visual no soy capaz de adivinar un color o una forma. Lo que mis ojos no perciben lo intento compensar con el resto de mi abanico sensorial como si fuese un invidente casual.
Estoy tumbado sobre una superficie plana, compacta y rígida. Mis brazos penden de los hombros como péndulos de reloj dañado, mi cuerpo compungido y convulso se derrite en sudor. El frío se hace doloroso por su intensidad, intento incorporarme y adivinar dónde me encuentro y cómo he llegado hasta aquí. Al apoyar las palmas de mis manos siento que éstas se deslizan inseguras y caigo de nuevo sobre mi maltrecha espalda.
Discursos en Silencio
Aquella chica huraña no buscaba conservar sus emociones en el tiempo.
Cada palabra, cada beso parecía ser parte de una despedida.
Nuestros ojos se encontraban y daba la impresión de que el tiempo iba más lento
Era fácil estando a un segundo de tus pupilas, no esperar su continuación…
Si era la última vez o todo empezaba de nuevo que más da?
Cada construcción fue derribada! cada prejuicio lo echamos abajo.!!!
En el silencioso discurso de nuestras miradas…
Đ!ℓ∫¡яæ
Otoño 2012
Así no se trata a una dama.
Existe una película estrenada en 1967 con el título de “Así no se trata a una dama” cuya sinopsis es la siguiente: Un misterioso criminal tiene aterrorizada la ciudad de Nueva York. Se trata de un estrangulador, maestro en el arte de los disfraces, que se dedica a matar a mujeres de mediana edad, en las que no hay nada destacable; su vulgaridad es, al parecer, lo que interesa al asesino. Este psicópata tiene la curiosa costumbre de llamar al detective de policía Morris Brummel, para hablar con él sobre sus víctimas. Así es como Brummel se convierte en el responsable del caso. La vida del detective es de lo más gris y anodina: vive con su anciana madre y tiene que soportar su autoritario carácter. Gracias a sus primeras pesquisas conoce a la bella Kate Palmer y la lleva a su casa para presentársela a su madre. Por su parte el estrangulador, Christopher Gill, un hombre enamorado de la buena vida, disfruta creando rompecabezas y pistas falsas para Brummel. (FILMAFFINITY)
LA SALVACIÓN NO ESTÁ EN LOS LIBROS
Ella dijo:
-Un día de estos voy a quemar todos tus libros. Ocupan mucha espacio en nuestras vidas y en nuestra casa. Todo el día leyendo, pidiendo silencio y que no te desconcentren. ¡Libros de porquería!
Yo dije:
-¡Inquisidora! ¡Gregorio IX! (*)
-Gregorio las talailas. ¡Insurrecto! ¡Hereje! ¡Silencio! ¡Silencio! Todo el día pidiendo silencio.
Cerré el libro, lo tomé del lomo, me paré y lo descargué varias sobre su cabeza.
-Toma, puta, toma.
Deseo
La sensación de calor me despierta en la madrugada
Sé cada síntoma que acompaña al vértigo
mis labios locos buscan los tuyos
mi nariz rastrea el olor de tu pelo
Las yemas de mis pobres dedos no alcanzan a tocar tu piel, por completo.
………………….. y adoran tocarte……
Me vuelvo egoísta, mi cuerpo no quiero respetar tu descanso
hormiguero continuo en mi vientre y vuelos de mariposas en mis pechos
Madrugada del deseo más insoportable…..
Y entonces regalé colores…
Para salir definitivamente de aquel laberinto cretense en donde los cretinos de siempre me habían querido introducir… era necesario no echarse para atrás sino salir hacia a adelante. Así que tiré a la papelera de los desperdicios mis dos relojes equívocos. ¿Para qué quería yo saber las horas de mis dolores y los minutos de mis decepciones si sólo estaba interesado en los eternos segundos de mi felicidad?.
El “affaire” Somoza.
Todavía seguía considerando a Gimi como mi ídolo de la infancia… pero ya habían sucedido algunas cuestiones que iban alejándome de él. Uno de esos asuntos, no tan grave como matar inocentes gorriones pero que también contribuyó a mi total independencia de él y al desarrollo de mi propia autonomía es el que llamo “affaire” Somoza. ¿Fue justo o fue injusto lo que hicieron Jaime y Gimi con Somoza?. De acuerdo que Somoza era más bajito y no tan atractivo como Gimi pero… ¿por qué tenía que ser siempre el portero suplente de aquel equipo llamado Los Pinos en el cual, gracias a Dios, no llegué a debutar por sólo unos minutos?. Fueron, en realidad, minutos salvadores para mí.
1.000 POEMAS
Estuve haciendo cuentas y puedo decir que casi-casi exactamente-exactamente quizás-quizás lleve escrito (con voz de niño cantor de premios de lotería) 377.666 caracteres, 69.544 palabras, 25.880 líneas (versos), 364 páginas.
¡Y esto sólo de poesía!
Huau, y pienso… ¡cuánta basura escrita!, cuanta burrada, cuanta inocencia, ignorancia, incoherencia, incertidumbre, innnn… etc
Huau, y pienso… (con expresión de viejo sabio) pero cuanta genialidad no hay ahí, eh…
Un observador de mundos
Un ácido observador de mundos
Un testigo presencial de la época que le tocó vivir
Un ácido testigo presencial de la época que le tocó vivir
Uno más entre todos, tal vez diferente, tal vez igual
Un ignorante, un sabio
Paciente, intolerante
Rey y basura
Nada, eterno