Al llegar el alba el Extranjero se levantó silenciosamente para no despertar a nadie. Salió de la cueva y encendió un cigarrillo. Alguien le tocó en el hombro derecho. Era el jerarca de la familia gitana que no había podido apenas dormir ni una sola hora.
– ¿Se va usted ya?.
– Aquí no tengo mi Destino.
– ¿Por qué me dijo usted discúlpeme cuando estábamos hablando anoche?.
– ¿Ha observado usted a los animales?.
– !Muchas veces!.
– Por eso se lo dije.
Hacia las tres de la madrugada, el jerarca de los gitanos todavía seguía sin poder dormir. Sentado en el borde de su hamaca seguía pensando. No sabía cómo aquel Extranjero le había dado una verdadera lección de libertad. !A él!. !Al jerarca!. !Al todopoderoso de la tribu!. Contó mentalmetne hasta cien ovejas por ver si así le entraba el sueño. No pudo. Se preguntó a sí mismo si los gitanos eran tan libres como se autodenominaban ellos. Supo que no. Que no eran tan libres como decían. Sabía que de aquel Extranjero había aprendido algo: que los gitanos seguían siendo esclavos de sí mismos. Que todo su mundo a él le daba lo mismo, pero en el fondo no era así. Era difícil entender aquello. ¿Le importaba o no le importaba el mundo de los gitanos a aquel payo?.Sigue Leyendo...
Si tu supieras como se me escurre el tiempo.
Cuán rápidas son las horas que se van perdiendo.
A mis seres queridos los veo ya tan lejos,
aislada en mi vejez,entre brumas me siento.
Si tu supieras cuánto es mi sufrimiento.
El dolor de sentir la soledad y silencio
al ver por los cristales la desnudez del alba
y sufrir por las noches abrumador silencio.
Cuando los tiempos eran de aquellos en que el verano resultaba caluroso y ardiente, en la aldea del despótico oligarca don Benito la bodega de Salvador se llenaba de parroquianos que pasaban el día jugando al tute arrastrado durante horas que se hacían interminables. Siempre estaba allí, presente de cuerpo entero, el despótico Benito discutiendo por un azucarillo de más o un azucarillo de menos.
– ¡Que os tengo dicho a todos que por cada café, en mi bodega donde sólo mando yo, únicamente corresponde un azucarillo por café!… ¿entendido chusma que sólo sois chusma?… Sigue Leyendo...
La agilidad mental y la aparente sencillez son siempre muy necesarias para enfrentarse a una hoja en blanco y comenzar esta especie de “maratón” que es la escritura cuando las mayores trivialidades del mundo pueden convertirse, gracias al estado de gracia en que nos encontremos, en un texto, tanto explícito como implícito, que sirva para crear nuestro último e íntimo refugio de las palabras. Un último e íntimo refugio donde cobijar nuestra Imaginación en estos tiempos convulsos donde tanta simpleza literaria abunda en las librerías.Sigue Leyendo...
Me esconderé en una flor todas las mañanas para soñar con tu alegre sonrisa y tus lindos ojos y rostro; para verte llegar, entre mis sueños, entrando por las puertas grandes y abiertas de mi corazón. Me esconderé en una flor todas las mañanas y así, convertido en un sencillo jazmín humano, sentir que llegas hasta el fondo de mi alma y te quedas ahí, anidando, nuevamente, horas de sueño entre cuentos de hadas, y de mariposas encantadas, y de fantasías narradas por mi voz profunda. Me esconderé en una flor todas las mañanas para seguir soñando… siempre… que vuelves ya para quedarte a mi lado, porque el amor de tu sonrisa y la belleza de tus ojos y tu rostro me da la parte de vida que todavía me falta; algo tan esencial como el último adorno para ser feliz.Sigue Leyendo...
El partido de fútbol, aquel domingo por la tarde, había resultado tan frío como el ambiente. Eso hizo que las hordas de los aficionados se enfervorizaran, se crisparan los nervios de todos los espectadores y comenzaran las luchas sin cuartel de los unos contra los otros. Durante toda la semana cierta prensa deportiva no había hecho otra cosa sino incitar a la violencia entre los más fanáticos de ambos bandos. Alguien salió con la boca partida y, a los veinte minutos de la segunda parte, hora fatídica siempre en los partidos de fútbol de máxima rivalidad, el árbitro, totalmente asustado por la violencia desatada en los graderíos y la tremenda tromba de agua que había anegado por completo al campo de fútbol haciendo que el balón no se pudiera mover más que escasos centímetros a pesar de las fuertes patadas de los futbolistas, decidió suspender definitivamente la contienda cuando el marcador todavía permanecía en un desesperante 0-0.Sigue Leyendo...
La extrañísima aparición de mi hada madrina (a la cual no he olvidado todavía) me ha hecho reflexionar profundamente y, para ello, me he acercado a un lejano horizonte de este hermoso país donde se estaba celebrando la ceremonia de una puesta de sol.
Es en la inmensa llanura de “Hala Zona”, donde todo es tan monumental que sólo se pede decir: ¡Hala que zona!. (de ahí el nombre dado a toda esta región).
El jerarca de la familia gitana tenía una voluminosa barriga y unos enormes bigotes negros.
– Está bien, a pesar de todo reconozco que lleva usted razón. No siempre la sabiduría gitana es buena sabiduría.
– En realidad la buena sabiduría es, a veces, guardar silencio y a veces gritar a pleno pulmón. No existe término alguno en este sentido.. ¿sabe por qué?.
– Ni idea -contestó sinceramente el jerarca
– Por culpa de las injusticias. Pero sólo se lo digo para que medite…
Los deportistas a veces nos movemos por el monólogo de nuestro yo con el otro yo… de nuestro yo exterior (el que lleva los emblemas de su club bien visibles) y nuestro yo interior (el que de verdad siente a nuestro verdadero club). Decía Heywood Hale que “El deporte no construye el carácter. Lo revela”. Es totalmente cierto que muchos aficionados y aficionadas al deporte esconden su verdadero carácter hasta que lo sacan a relucir mientras contemplan, en masa, una competición deportiva. !Ahí se descubre su verdad!. Los que son pacíficos se comportan de la misma manera que fuera del estadio o recinto deportivo. Sigue Leyendo...
Me encuentro sin nada de palabras más con muchas letras sueltas sin forma, me encuentro sin café, sin mi tazón favorito, sin mis calcetines con rombos, sin mi chaqueta de cuero. Aun busco el poema que una vez escribí y la pintura que deje. Aun espero el aroma de las margaritas y la manzanilla, el sabor del poleo y la menta. Aun espero tocar la tierra humedecida y sacar lombrices de ella. Aun sueño jugando en mi barrio tras un balón de futbol o sobre un árbol retozando a las escondidillas. Aun espero los dulces por mis dientes caídos y la otra bota del viejito pascuero. Aun espero que Tom atrape a Jerry y que el corre caminos se canse de correr. Aun espero que el Chavo del ocho se haga rico y que doña Florinda le de un beso a Don Ramón. Aun espero que las letras tomen forma y mis palabras cobren sentido para comunicar la objetividad y no esperanzas herradas. Aun espero que los sueños escapen y se tornen realidad.Sigue Leyendo...
☆☆☆☆ el que no se ilusiona tiene mas probabilidades de no estrellarse contra la realidad…pero el que no se iluciona no vive…. JAJAJAJ asi la ilucion sea una mentira estoy muy joven para vivir de verdades ☆☆☆☆
Este refrán popular español es verdaderamente cierto. Yo me pregunto… ¿por qué el Vaticano ha estado siempre, y sigue estando en la actualidad, por completo lleno de cardenales y de papas muy viejos?. ¿Por qué siempre ha habido y hay tanto oscurantismo y tanto silencio por parte del Vaticano sobre algunos temas que ya todos conocemos?. ¿Por qué se intentan tapar ciertos asuntos de los cuales ya todos estamos enterados?. Podemos seguir haciéndonos muchas preguntas más acerca de la curia vaticanal y siempre deducimos lo mismo: que más sabe el Diablo por viejo que por Diablo. Dios es Amor y es Verdad. Jesucristo es Amor y es Verdad. Sigue Leyendo...
Aquí por lo menos me divierto… bastante. No es que sea la sexta maravilla del mundo pero es gracioso ver a tanta cantidad de chiquillos colocando latas en los rabos de los perros y los gatos. Me di cuenta de qué clase de pueblo era cuando en la entrada había un cartelón que decía “Terrible Massaccre”.
Según me han narrado los más viejos del lugar el nombre del pueblo evoca a una estrepitosa batalla que hubo hace algo más de cien años. En ella perecieron todos sus habitantes, pero unos caravaneros que venían buscano un bello lugar donde plantar viñas lo volvieron a acondicionar. Sigue Leyendo...
A las seis de la tarde los tranvías iban repletos de aficionados y aficionadas al fútbol. Era domingo de partido de la máxima rivalidad. Todos hablaban sobre el resultado final antes de haber comenzado el encuentro. Era esta una curiosa paradoja de este deporte. Y hacían apuestas entre sí. Un hombre de unos setenta años de edad vaticinó que llovería. No era un sabio precisamente, aunque tuviese setenta años de edad. Era pura lógica dentro de lo ilógico. Bastaba con mirar al cielo. Esta estaba nublado por completo. Grises y oscuras nubes amenazaban la lógica respuesta: !tormenta!. Sigue Leyendo...
La palabra somormujo, del latín “mergus” de “submergere”, que significa sumergirse. Por eso se llama somormujo a un ave palmípedas, de 30 centímetros de longitud, de dedos lobulados, que vive en aguas tranquilas, se alimentan de peces e insectos y construye nidos flotantes.
El macho es de color gris claro, con la cabeza parda y el pecho negro; la hembra tiene un plumaje menos brillantes.
El somormujo pertenece a la familia de los podicipítidos.
NOTAS ADJUNTAS
1.- Se llaman palmípedas a un grupo de aves, a menudo acuáticas, que presentan las patas con los dedos unidos mediante una membrana. Como son el caso de el ganso, el pato, el cisne, el pájaro bobo, el pelícano, el cormorán, nuestro citado somormujo y un largo etcétera. Sigue Leyendo...
Me estoy arrepintiendo de estas vacaciones. El actual pueblo es tan “fantasma” que me paso el santo día conmtando las “pelusillas” que circulan por la calle principal movidas por el viento. !Menos mal que tuve la feliz ocurrencia de aprovisinarme de comida lo suficiente en mi mochila pues no quiero ni pensar qué hubiese comido!. Sólo he visto lagartos, lagartijas y alguna que otra culebra.
Yo creía que eso que me indicó el charlatán (que viajaba en su carromato vendiendo medicinas “milagrosas”) de que este era un verdadero pueblo “fantasma” sería uno de sus cuentos pero resulta que ha sido verdad. Sigue Leyendo...
Hacía un bello atardecer. Unas cuantas personas se encontraban por allí: una especie de pequeño bosque. Una mujer que llevaba un pañuelo bordado alrededor de su cuello se dirigió hacia él.
– Oiga… ¿es usted de por aquí?.
– Sí.
Era una mujer muy distinguida. Se notaba a simple vista.
– Comprendo muchas cosas, joven… pero hay algo que no entiendo…
– Si le puedo contestar a lo que no entiende lo haré con mucho gusto.
!Este pueblo es un “petardo”!. Con razón no hay “sheriff” pues, la verdad, es que no lo necesita para nada. Lo más grave que tiene este pueblo (“Velo Black”) es que la única chica joven y soltera que habita en él, tiene sólo 65 años (según dice ella) y se pasa todo el día metida en la iglesia poniendo velas al santo del lugar. El asunto no tendría peores consecuencias si no fuese porque desde que me ha visto llegar no hace más que perseguirme continuamente, pues cree que el santo le ha contestado y yo soy su futuro esposo. Sigue Leyendo...
Hola hoja deslizada
Ventura añadida
Son de paz de la brisa
Flores que hacen
A los árboles reír
Con sus colores
Estremecedores
Con su asomo
Tímido al rojo
Abriéndose como
En aquellos momentos en los que el sacerdote moría, el Extranjero ya había dejado atrás, a mucha distancia de él, al anciano que no sabía, en realidad, quien era.. y ahora estaba caminando por el sendero hacia la cima con otro grupo de jóvenes y jovencitas que anhelaban llegar a la misma.
– Antes de que anochezca es necesariio llegar allí -les señalaba el que hacía de guía, un joven delgado pero resistente a la fatiga
– Pues vamos a tener que acelerar mucho el ritmo -le respondió una jovencita que iba fumando un cigarrillo.
– Es mejor que, si deseas llegar, no fumes tragándote el humo -le advirtió el guía. Sigue Leyendo...
Félix, un fantástico ex futbolista madrileño y madridista, que tuvo que jugar obligatoriamente en el Toledo, cedido por el Real Madrid que se opuso totalmente a darle libertad para fichar por otro grande de la Primera División, y descartado del primer equipo porque Grande era titular gracias a sus “padrinos” en el equipo “merengue”, es como el Ave Fénix en el equipo de la ciudad del Alcázar. Ahora ahoga sus recuerdos tomando una copa de anís “Las Cadenas” (como símil de su esclavitud) en el Bar Fénix del barrio madrileño de Aluche. Y es que siempre estuvo encadenado a los caprichos del presidente del Real Madrid en aquella época franquista. Así que Félix Aranda se tuvo que conformar con ser la figura estelar del equipo de la ciudad de las espadas.Sigue Leyendo...
Todo ha cambiado, amigo,
hoy mi entorno es diferente.
Solo el silencio inunda
lo que fui y mi presente.
Hoy iré pisando tierras
y lo haré con lentos pasos.
No veré crecer espigas
ni las meceré en mis brazos.
Ella es distraída y olvidadiza en algunas ocasiones, pero cuando quiere puede recordar con exactitud los detalles de algún acontecimiento en especial. Le gusta ser como es, melancólica, loca, alegre, arriesgada, persistente, confiada, fiel y soñadora.
Ha confesado bajito al oído, que hay días que se deja llevar, no le dan ganas de caminar, se siente tan cansada de caminar escuchando su propia voz, seguramente es cuando la somnolencia o el insomnio la acosan, y ese espíritu ermitaño la lleva encerrarse en arcones atestados de papeles, horas leyendo viejas cartas reviviendo momentos en palabras amarillentas. Sigue Leyendo...
Cuentan que hace mucho, mucho tiempo, en el reino subterráneo
donde no existe la mentira ni el dolor vivía una princesa que
soñaba con el mundo de los humanos. Soñaba con el cielo azul, la
brisa suave y el brillante sol. Un día, burlando toda vigilancia, la
princesa escapó. Una vez en el exterior la luz del sol la cegó y
borró de su memoria cualquier indicio del pasado. La princesa
olvidó quien era, de dónde venía. Su cuerpo sufrió frío,
enfermedad, dolor y el correr de los años y murió. Sin embargo, su
padre el rey sabía que el alma de la princesa regresaría…quizá en
otro cuerpo, en otro tiempo, en otro lugar… y él esperaría hasta
su último aliento…hasta que el mundo dejar de girar.Sigue Leyendo...
De entre todas las cosas que él hizo con sus manos, todavía conservo unas pinzas para los terrones de azúcar o los cubitos de hielo. Están hechas de acero cromado, son muy sencillas, pero de vez en cuando, al abrir el cajón de la cubertería, mi mirada va hacia ellas y las cojo. Siempre me maravilla que no siendo un trabajador del metal tuviera él la habilidad de realizar un trabajo tan perfecto.
Lamentablemente, el juego de café art-déco que también había hecho se ha perdido ya hace mucho tiempo, en alguna de las mudanzas que hemos tenido. Entonces sabía que era un juego de café sin más. No tenía idea siquiera de que existiera un estilo llamado art-déco. El juego acabó utilizándose más bien para la decoración y, con los años, sus piezas fueron perdiendo esa función para convertirse en simples recipientes para cosas diversas, de esas que no se tiran pero que no tienen una utilidad inmediata.Sigue Leyendo...
Alicante, 27 de marzo de 1942. Entro en la prisión. Me han enviado a estar, por un día, en la celda de un enfermo de tuberculosis llamado Miguel Hernández, poeta de vocación desde que el año 1929, con un poema titulado “Pastoril” y publicado en el periódico “El Pueblo” de Orihuela, su ciudad natal donde nació el 30 de octubre de 1910. Entro en la celda. Me encuentro con un hombre totalmente destruido a sus 31 años de edad.
-Hola, Miguel.
-Buen día, Diesel. Me muero. Y, además, quieren matar mi voz.
“El mérito fue de Diesel, yo sólo tuve que empujarla”. Recuerdo… claro que lo recuerdo… y es que a veces nos tumba la vida pero podemos ser capaces de estirar un poco la pierna, con peligro de ser pateada por algún rival, para ofrecerle la gloria de un minuto a un compañero. Había luz. Mucha luz sobre el campo. El balón de la vida quedó suelto en el área de las desesperaciones de los “estrellas”. Yo sabía que sólo tenía, tumbado como estaba en el suelo con varios enemigos a mi alrededor, que estirar la pierna derecha con sentimiento de compañerismo para que él obtuviera el minuto de gloria del abrazo de los demás. Y es que era de aquellos partidos de la eterna rivalidad. O ellos o nosotros. O los “estrellas” o los “deportivos”. Sigue Leyendo...
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